Petshop.ru contaba con un fuerte reconocimiento de marca y una base de clientes leales, pero la identidad visual no había seguido el ritmo del crecimiento de la empresa ni de las expectativas de un público minorista moderno.
El logotipo existente llevaba varios años en el mercado y empezaba a acusar el paso del tiempo. El reto consistía en modernizar la marca sin borrar el valor ya construido, evolucionar en lugar de sustituir, manteniendo lo que los clientes ya conocían y en lo que confiaban, al tiempo que se lograba que todo se sintiera fresco, seguro y preparado para la próxima década.
Al mismo tiempo, la marca necesitaba un sistema escalable. Con 190 tiendas y docenas de sub-marcas bajo el paraguas de Petshop Group, la identidad tenía que funcionar como una base flexible que pudiera soportar toda la arquitectura de marca, no solo un logotipo, sino una familia de marcas, colores y lenguajes visuales que se sintieran cohesionados.